El regreso de Mon Laferte y la apuesta sinfónica de Yandel
La quinta noche del Festival de Viña del Mar 2026, celebrada el jueves 26 de febrero, estuvo marcada por uno de los regresos más esperados por el público chileno: el de Mon Laferte al escenario de la Quinta Vergara. A ella se sumaron el humor de Piare con P y el cierre urbano‑orquestal de Yandel Sinfónico, en una programación que combinó identidad local, emoción y espectáculo internacional.
Los relojes marcaban las 21:30 horas cuando se dio inicio a la quinta jornada, nuevamente bajo la conducción de Karen Doggenweiler y Rafael Araneda, y con transmisión en vivo por Mega, sus señales digitales y la plataforma Disney+ para el resto de la región. La expectación era evidente desde las primeras horas de la tarde, con largas filas en los accesos y un ambiente cargado de carteles y mensajes de apoyo a la cantante chilena, hoy considerada una de las artistas más influyentes de habla hispana.
Mon Laferte fue la encargada de abrir la noche con un show ampliamente anticipado por la prensa y el público, centrado en el material de su etapa reciente y en la presentación de su álbum “Femme Fatale”, lanzado en 2025. Medios especializados describieron una presentación intensa, que mezcló balada, rock, pop y momentos de alto contenido performático, reafirmando la versatilidad de la artista. La cantante, con un vínculo histórico con la región de Valparaíso y el propio festival, protagonizó varios de los momentos más emotivos de la jornada, en un intercambio constante con la audiencia que retribuyó con ovaciones y cánticos.
Entre el bloque inicial y el cierre musical se desarrolló el humor de Piare con P, una de las representantes del stand up chileno escogidas para esta edición. Su rutina, construida desde la mirada femenina y la ironía cotidiana, aportó una cuota de frescura y contemporaneidad al programa de la noche, respondiendo a la apuesta del festival por diversificar las voces sobre el escenario. Aunque el foco mediático se mantuvo principalmente en el regreso de Mon Laferte y en el número final de Yandel, la presencia de Piare con P contribuyó a sostener el ritmo del espectáculo y a mantener al público enganchado entre los números musicales.
El cierre del jueves 26 quedó en manos de Yandel Sinfónico, proyecto que reinterpreta los grandes éxitos del exintegrante de Wisin & Yandel en clave orquestal. Esta fusión entre reggaetón y arreglos sinfónicos fue presentada en la previa como uno de los experimentos escénicos más llamativos de Viña 2026, y su llegada al escenario de la Quinta confirmó la vocación del certamen por explorar nuevas fórmulas dentro del género urbano. Con una orquesta en vivo sobre la tarima, el show articuló intensidad rítmica, juegos de luces y momentos de densidad musical poco habituales en el formato original de las canciones, generando una experiencia diferente para el público presente.
Durante la noche, la Competencia Internacional y la Competencia Folclórica continuaron avanzando hacia sus fases decisivas, con presentaciones que se intercalaron entre los bloques centrales, manteniendo el carácter de certamen que distingue a Viña de otros grandes festivales del continente. Los resúmenes televisivos enfatizaron que, más allá de las grandes figuras, el núcleo del festival sigue radicado en la visibilización de nuevas propuestas musicales.
La quinta noche fue leída por la crítica como una síntesis de varios vectores que conviven hoy en la música popular: la fuerza autoral y performática de una artista como Mon Laferte, el humor de nueva generación representado por Piare con P y la sofisticación de un reggaetón que se atreve a dialogar con el formato sinfónico de Yandel. El resultado fue una jornada de alto impacto simbólico para el público chileno, en la que el festival volvió a mirarse a sí mismo a través de una de sus artistas más queridas, mientras proyecta su futuro en clave de innovación y cruces de género.
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